Tarde calurosa en un partido donde de entradita Magallanes decidió no prestarle la pelota a los rojos de Ñublense que abusaban del pelotazo largo a fin de buscar y superar las espaldas de los carabeleros, movido partido que se juega principalmente por las bandas y donde cada centro era la mejor de ambas escuadras.
Un poco mejor la academia en la circulación del balón pero sin embargo son los chillañejos quienes abren la cuenta via contragolpe, a los 13 minutos Cristian Bustamante pone la cabeza en el área chica anotando el 0-1 parcial, no se podía creer ni entender, los fantasmas se teñían de desánimo rápidamente en las gradas que tempranamente lo reclamaban todo. El partido se reinicia con mucha marca rival y algo de refr
iega, quizás esto impedía un futbol vistoso y efectivo para los nuestros que con gran pundonor se fueron de esa forma en demanda del empate, mucho pelotazo, pero justamente así llegaría la paridad, centro fulminante y Andrés Reyes gana en la altura a los 17 minutos con soberbio cabezazo, el central es quien hace levantarse a todos en las gradas, el 1-1 reflejaba muy bien lo que pasaba en la cancha en esos momentos para Magallanes. Después del empate, el partido pasa por varios momentos de dominio carabelero, Pezoa de buena actuación es vital en conectaste con los delanteros y donde Alvarado es el que más lleva peligros al área contraria. Pachecho era factor y González mejoraba notablemente su rendimiento respecto de otras actuaciones sin duda alcanzaba para mantener a los rojos a raya. Recta final del primer tiempo y la pelota caprichosamente golpea dos veces en el poste visitante, cuando el tiro de esquina servido por Pezoa y logra ser conectado por Reyes que vuelve a ganar en las alturas, el travesaño otra vez dice no al gol. Quizás el haberse calmado un poco, esa pausa necesaria habría sido lo ideal para la escuadra de Balladares que si bien había controlado un poco mejor las acciones en esta oportunidad su ímpetu le estaba jugando en contra. Dos de descuento y nada más con todo empatado.
El partido reinicia con un Magallanes intentando posesionarse algunos metros más arriba, y la idea funciona llegando más balones a los delanteros. Contreras salva a Ñublense a los 51 y luego dos minutos más tarde la pelota por nada no entra tras zapatazo de Alvarado. Los minutos pasan con claro dominio albiceleste pero con un Ñublense esperando el contragolpe y pelotas en velocidad. El partido pasaba por la banda derecha, Lorca falla increíblemente a los 57 tras nueva he incansable corrida de González de gran actuación, pero el gol no llegaba y todo parecía ser una película repetida. Pero nada más de jugadas asociadas, todo se despeja cuando llega una tremenda individualidad del mencionado Cesar González a quien le comente penal, Alvarado en los 64’ lo cobra por gol y el 2-1 hace justicia a un partido donde Magallanes era más. La visita intento reaccionar pero la carabela se cerraba bien en el fondo y lograba hacerse todos los segundos balones a fin de mantener el control. Los últimos quince de ser intensos se trasforman en cuidar el balón y pesar cada pase con precisión. Pezoa por nada falla frente a portería a falta de cinco y todos defienden. Ñublense se va con todo dejando grandes espacios al todo o nada. Cinco de descuentos pero los rojos no tenían piernas, Magallanes había jugado mejor de inicio a fin y Catalán, Pacheco y González decían presente con grandes actuaciones. Con este resultado los de Balladares suman 29 puntos escalando a los puestos de avanzada y retomando la esperanza de a lo menos llegar detrás de Curicó y Arica para aspirar a la promoción. Gracias muchachos por esta alegría y haber mejorado el rendimiento.


Lamento no haber tenido la ocasión de ver el partido con Calera…, pues hubiera servido como referente de análisis.
El caso de este domingo me deja una agradable sensación de alegría… Varias son las razones, pero la principal es que remontar un partido de local, siempre resulta satisfactorio para el ánimo y para la progresiva cohesión de nuestros grumetes, en pos de un objetivo mayor, como es conseguir el anhelado «Funcionamiento de Equipo».
Me resulta extraño ver nuestra línea defensiva sin Lemarí; así como no ver a nuestro Carlos Cisternas en la línea de volantes. Pero aun así, y a pesar de recibir un funesto e inmerecido gol en contra (por enésima vez), nuestra Gloriosa Carabela arribó a buen puerto al final del encuentro.
El encuentro tuvo a nuestros grumetes como protagonistas de gran parte de la contienda. Nunca vi a los del «innombrable» con alguna voluntad de jugar a la pelota. Se trató más bien de pelotear a lo que pudieran hacer sus punteros cada vez que tuvieron ocasión. Así nació el primer tanto del cotejo… Como indiqué, una desafortunada e incompleta cobertura que permitió -en una segunda jugada- la apertura para los chillanejos.
Pero eso no fue suficiente para doblegar a los nuestros… Pareciera que nuestros grumetes necesitasen una dosis extra de presión para funcionar con cohesión… pensando como equipo. Tras la apertura, mejoraron los pases… Pezoa tomo la relevancia que nos obsequia cuando se ilumina. Lorca, González y Alvarado desplegaron su potencial; y la nave enrumbó hacia lo que merece cuando juegan bien… No mucho tiempo pasó para que Reyes terminara una vistosa jugada cabeceando como los que saben y anidando la pelota en la portería rival. El resto del primer periodo fue de insistente asedio a la portería rival, aunque sin concretar.
En el segundo lapso las cosas fueron notoriamente más estables para los nuestros… Se sucedían ocasiones de riesgo en el puerto sur, mientras que para Quezada la cosa ya era más tranquila… El incesante martilleo sobre el arco forastero nos hacía subir las esperanzas de un resultado favorable; hasta que el la medianía del segundo tiempo cayó lo inevitable… Una patriada de esas que llenan el gusto por parte de González y el penal de rigor cobrado por Alvarado (que recibió por parte de los sureños muchas caricias).
Eso bastó para que la escuadra del «innombrable» saliera del pleito… Nada más… Lorca y Pezoa -por nombrar las dos más notorias- tuvieron la chance de abultar la alegría en la galería, aunque sin fortuna. Creo que a pesar de haberlo comentado en ocasiones anteriores, no es malo insistir sobre el punto… Disparar a portería desde media distancia DEBE SER una opción válida. Así como se preparan jugadas para los tiros libres, y se ejecutan con buena precisión, practicar desde fuera del área es una opción que sólo recuerdo en Cisternas, y algún otro grumete.
Para el epílogo una reflexión.. ¿cómo fue que tuvimos tanto tiempo a ese «pseudo técnico» en nuestras filas? De verdad miraba la actuación de los forasteros, y me daba rabia recordar que nuestros muchachos eran dirigidos por alguien así. Ojalá que el tiempo desperdiciado en algo así sirva de experiencia a quienes regentan la administración para no meter las patas otra vez con algo de esa calidad.
El resultado final, aunque satisfactorio y útil para lo que desea el autor del artículo, me deja con la alegría de haber reencontrado por largos periodos en el partido un equipo que cada vez trabaja más como equipo… Aunque es cierto que todo puede ser mejor.
(El pasado viernes por televisión miré a la selección Sub 17 de Brasil… Y pensaba en nuestra Carabela haciendo la mitad de asociación de equipo que los muchachos de la «verdeamarela». Definitivamente seríamos un equipo sensación. Espero no sea mucho pedir).