Tantos recuerdos, tantos viajes recorridos siguiéndote, tantas penas y alegrías, tantos jugadores y dirigentes formando tu historia, tantos hinchas que de niños se hicieron abuelos se vistieron de albiceleste en las gradas, tu sonido suena a bandita, tu olor a recuerdos de antaño, tus alegrías disfrazadas de vez en cuando de gol, Gracias mi amado club, Gracias por que de ti aprendi la pasión en familia, esa que se hereda y esa que solo un carabelero entiende cuando se gana algo. A todos, gracias por ser albicelestes hasta la muerte ya que después de la muerte, vistanme de albiceleste. www.manojitos.cl

