Balladares no tuvo la jerarquía ni encontró en su planteamiento ni en la banca las respuestas para solucionar lo que Cantero y compañía impusieron en la cancha. Costaba profundizar y el ritmo predecible era siempre el mismo. Insistimos que se tenían a ratos la posesión del balón, pero eso no aseguro nada ya que luego se retrocedía demasiado intentado comenzar todo de nuevo. Para colmo el ex carabelero Gaete nos anotó. Sin duda el partido mas bajo de lo que va de campeonato que nos regresa a la parte media de la tabla.
Comienza el partido con una prometedora entrada frontal de Mark González que dio a entender la posible actitud de los carabeleros, luego de eso y hasta los quince minutos mucha refriega y circulación del balón por toda la cancha y nada más, pero llegaría el primer buen ataque visitante, que sumado a la típica duda defensiva carabelera donde además se pierde el balón en el medio campo, quedan las compuertas abiertas para que en contragolpe fulminante la pudiera definir un ex albiceleste, Gaete que con pierna derecha adelanta a los nortinos 1-0 a los 17 minutos. Magallanes intenta reaccionar pero Cobresal no lo deja, la defensa minera se cerraba de forma compacta para luego salir en velocidad. Avisa García con tiro libre a los 27 pero poco, nada de sorpresa, muy poco para un Ever Cantero que en el otro lado de la cancha tenía a todo Magallanes de cabeza. El gol en contra le había afectado a Magallanes, al cual le costaba mantener el balón no sabiendo resolver el repliegue visitante y la velocidad de los naranjas que asfixiaban muy bien cada balón. Costaba profundizar y el ritmo era siempre el mismo lo que hacía pasar los minutos. Muy bajo Sosa y Barroihlet perdido por la derecha reflejaban a un Magallanes que no gravito en el primer tiempo.
El segundo tiempo inicia y Magallanes a pesar de tener el balon mayor tiempo no logra moverse bien de manera colectiva, continuaron las imprecisiones no logrando sacarse la marca de una visita que presionaba demasiado bien. Insistimos que se tenían la posesión del balón, pero eso no aseguraba nada ya que se retrocedía demasiado intentado comenzar de nuevo. Cobresal la tenía clara y fiel a su planteamiento le bastaba con ser ordenado y metódico en la marca. Supuesto penal no cobrado a Nuñez a los 70 entusiasma un poco más a los de Balladares que no encuentran respuestas. Pérez mostro algo en la recta final, Sosa perdido y un Mark González que tuvo solo una al final pero siempre muy apartados del juego colectivo… la guinda de la torta es Sosa que se hace expulsar. Se esperó siempre una reacción en el epilogo, alguna jugada o individualidad, pero nada paso. Pudimos estar jugando toda la tarde y noche y nada hubiese cambiado. Este partido lo perdió usted señor Balladares. El gol del nortino Gutierrez en el último minuto solo fue el tiro de gracias.


…. Que amargura..!!! Busco en las anteriores jornadas carabeleras de San Bernardo y no encuentro igualdad de sensaciones respecto de lo vivido en esta fecha. El recuerdo del partido del campeonato pasado, casi en esta misma fecha, contra un Curicó de Luis Marcoleta puntero y casi ascendido es lo más cercano a la desazón vivida al final de la brega de este lunes reciente. La impotencia de mirar cómo nuestros Grumetes tocaban y tocaban el balón, asegurando la pertenencia, pero sin ambición de concretar (o claridad de ideas para hacerlo); en oposición a un equipo puntero de la tabla… con los pergaminos que uno imagina para llevar esa posición… pero -seamos objetivos- sin aportar nada más que contención y concreción al espectáculo…; fue desoladora.
Dip, García, Sosa, incluso Mark Gonzáles deambulaban como dentro de una nube. Sin claridad, sin sorpresa, sin un atisbo de intención. Uno se pregunta si acaso el equipo rival presionó y contuvo debidamente a los nuestros; pero tampoco era mucho lo que se esforzaron los nortinos. No se apreciaba que tuvieran necesidad de trabajar mucho tampoco… para que andamos con cuentos.
Cinco ocasiones más o menos interesantes en todo el partido, de las cuales tres fueron en los últimos 20 minutos; demuestra con una meridiana claridad que este funesto lunes (donde esperaba ver a mi Gloriosa Carabela empinarse a un tercer lugar de la tabla) nos arrojó al abismo de la desesperanza. Objetivamente terminamos en la posición 10. Poca producción para una escuadra que ha mostrado -por lejos- actuaciones mucho más decorosas y efectivas. Quiero pensar que se trató de una desconexión de voluntades, y que el «cuco» de enfrentar al puntero les debilitó más de lo prudente. Sin embargo, y como lo he mencionado, el trabajo responsable y sostenido… pensando como objetivo primordial jugar bien, con el propósito de ganar, generando muchas ocasiones de gol, y concretando un gran número de ellas; es la más cierta opción para seguir con las aspiraciones de llegar a la parte alta de la clasificación final. Solamente van seis de treinta partidos, y de los equipos que llevan un partido menos, ninguno nos afecta (ni para bien ni para mal). Como es lógico, nuestra Carabela depende de sus propios Grumetes para llegar alto. Aunque para mi gusto personal… preferiría por sobre todo que jugaran con intenciones de ganar.