En un partido donde nadie negocio el esfuerzo ni las ganas por ir arriba, Magallanes y Curicó demostraron ser fuertes contendores en un partido donde regalaron buen fútbol y entrega en la cancha. Todo comenzó con un Magallanes con 10 hombre
s tras temprana expulsión de nuestro portero que sin Pezoa en cancha todo lo ponía cuesta arriba. Curicó comenzó con una línea de tres en el fondo y que al final del partido termino defendiendo casi con cinco, a los de la franja les costaba por las bandas y sufría en los balones detenidos del cuadro carabelero que en el primer tiempo cometió los errores necesarios para irse en desventaja por 2-0 en contra. El primero lo hacía Martin Cortez a los 18 minutos en jugada bien urdida, a pesar de la ventaja tortera todo era parejo y nadie podía apostar que el partido se pondría aún más cuesta arriba para la albiceleste cuando Matías Canales a los 45 mandaba a todos al descanso con un 2-0 quizás demasiado excesivo para el buen planteamiento capitalino.
El segundo tiempo comenzó con una inmediata reacción carabelera, las triangulaciones y el buen toque tomaron por sorpresa a los sureños que no podían atrapar a los volantes de Pereyra que en gran velocidad centraban para buscar a alguien que rematara a portería, es así como uno de estos centros colocados llegaría a los pies de Diego Alvarado que en furibundo remate la manda adentro en remate de media distancia, el 2-1 recién a los 54 minutos reavivo a Magallanes y todo sería abrazos cuando Marco Prieto empataba el partido 2-2 a los 59 del complemento tras bello cabezazo frontal. Se pensaba en un arrollador momento visitante ya que no se quedó ahí todo, Curicó estaba confundido y en eso estaba el partido cuando aparece Avalos que con gol de otro mundo saca tremendo remate poniendo todo 3-2 a los 64. El resto del partido seria mucha lucha y fricción entre ambas escuadras, cinco minutos de descuentos pero nada más, Magallanes terminaba con su invicto pagando cara la derrota, otra vez se jugo bien y se entregó todo en la cancha pero parece que eso no nos está alcanzando para merecer una mejor recompensa. Finalmente el cansancio, el hombre menos y la férrea defensa local impidieron algo más, tampoco ayudo el arbitraje localista y que de alguna forma termino rematando un partido que se vendió caro como derrota. A seguir remando.

