EL miedo de los afectados a involucrar al ente rector con la justicia ordinaria y las consecuentes sanciones de la FIFA., sumado a las movilizaciones de las barras y el SIFUP., sin duda podrían pasar para revertir la situación y mucho podría cambiar si se revierte el daño deportivo a los caturros, los cuales buscan acceder a primera junto a otro club de la B y beneficiar de paso a San Marcos y Colchagua su ascenso. Esto podría provocar que un campeonato 2020 con coeficiente de rendimiento no tuviera sentido, todo se trasladaría a marzo haciendo que los clubes despidan a la mayoría de los jugadores a fin de no incurrir en sueldos por dos meses, esto porque las platas del CDF., se tendrían que alargar entre más clubes y donde cada institución desde ahora tendrá que velar por resguardar sus flujos aún más pensando en el próximo año. Y todo sumado a lo que pasará con ANFA., y los ascensos a Primera B., los cuales si están por reglamentos y que tercera querrá hacerlos cumplir.
La solución generará daños en el camino, en especial a los clubes llamados grandes que verán mermada su tajada económica, pero creemos que se debe seguir conversando para ver quiénes ascenderán de manera justa por que así lo dejó la cancha en un año plagado de sacrificios. No se descartaría entonces jugar con 18 clubes en Primera y ajustar algo parecido en la Primera B, pero para lograr ese avance habría que destrabar otras situaciones que van encadenadas como las posibles demandas de los clubes. Lo importante es que parece Hay disposición.

