Tal vez la expulsión de Prieto y quedar gran parte del partido limitados con diez en cancha, tal vez el protagonismo del árbitro, la necesidad de sumar de local y querer demostrar etc.. Quizás muchas cosas, lo cierto es que los dirigidos de Pereyra no sumas de a tres y no importa el tremendo trabajo preparatorio en la semana o las intensiones de un juego ofensivo, eso no tiene nada que ver que el campeonato ya casi tempranamente se nos va de las manos de nuevo. Minutos finales y la desesperación, quizás podamos mejorar pero si no llega el gol de nada servirá.
Al final nos llenamos de tarjetas amarillas y más de uno pudo haberse ido expulsado de los nuestros, un partido duro y quizás más trabado de lo necesario debido a que en ocasiones corrimos para asumir un protagonismo que debía casi por obligación reflejarse en goles, pero lo anterior nunca llego, y qué decir de las ocasiones malogradas por Alvarado que es un tremendo jugador pero que aun esperamos nos tape la boca pero con goles… y asi sucesivamente podríamos escribir minuto a minuto de lo que paso en cancha, que jugamos mejor, que nuestra defensa con Reyes nunca dejo de estar bien parada y cosas como esas, pero la verdad es que fue partido parejo, a ratos sin el dinamismo que todos esperábamos de Magallanes y que ellos se dejaron contagiar por que les convenía… destacar las participaciones individuales del ya nombrado Reyes, Alvarado, Brasesco y a ratos las destacadas de Cisternas y Quezada siendo este ultimo un guerrero en la cancha pero que jamás recibió un balón fácil como para desenredar la madeja que le pudo Ranger a los carabeleros y contagiar a sus compañeros en el arco contrario. Con este resultado nada bueno se saca, no alcalza ni nos sirve de nada para soñar… si para creer que se puede más.


Sin duda que debe ser impotencia y tristeza lo que embarga el sentir Carabelero… Tener un técnico capacitado, y un plantel que -desmejorado un tanto- quiere demostrar que tiene condiciones para jugar y protagonizar partidos; no basta para firmar en el campo de juego la contundencia que caracteriza el juego de Pereyra.
Pero esta situación no debe transformarse en condescendencia… En un plantel con jóvenes promisorios (González, el 32) y con experimentados y capaces (Lemarí, el 14; y Pezoa, el 10) la necesidad de engranar lo más rápidamente posible el ideario del técnico, y tener la posibilidad de proyectarse al futuro; es hoy una NECESIDAD LATENTE.
El tiempo de Abraham ya es pasado… afortunadamente los dirigentes lo finalizaron; y la obligación de nuestros jóvenes ascendidos al primer equipo es de alta prioridad. Asimismo, la responsabilidad de experimentados jugadores debe ser un ejemplo positivo; y no perjudicar el conjunto y la estrategia. Es lastimoso que Prieto (el 9) tenga esa falta de visión experimentada que debiera… así como también Toloza (el 11) se ausente de un encuentro que estaba hecho para su lucimiento personal por su banda (bien abierto, para hacer un frente más amplio). Confío que son sólo desafortunadas situaciones puntuales, y que el tiempo se encargará de enrostrármelo como un prejuicio errado.
Del show arbitral no comentaré… Aunque el miserable guardalíneas de la banda poniente se llevó el mejor epíteto de nuestra querida Hincha Patrimonial. Quienes estuvimos allí lo disfrutamos a concho.
Hasta la próxima…!!!