Ya a los cuatro minutos ñublense impone sus términos y en jugada urdida es mateos quien la mete adentro con rebote carabelero incluido, el 1×0 a favor de los rojos es muy temprano, eso los sostiene y ellos logran aplicarse muy bien en la cancha, por su parte los de Pereyra son todo lo contrario, no se encuentran y a ratos parecen verse desordenados. Recién a los 14 minutos es Cesar González tras pase de Leal quien roza la portería contraria con buen pelotazo, pero es muy poco, Ñublense tenía el control del partido. A los 16 minutos Arenas es sustituido por lesión por un Jordán Zapata que entra muy activo. Magallanes seguía contenido y no lograba tres pases seguidos, al punto que parecían correr tras el balón que los locales. Ade y toda la defensa debían extremar recursos y Escalante era el más peligroso en los rojos que no dejaban de probar las manos de Giovini. Es el mismo Ade que la saca de la raya milagrosamente a los 25 minutos, a esas alturas nos hacían precio. Recién cerca de la media hora el medio campo albiceleste comienza urdir jugadas con un toque a ras de piso y se aproxima con más futbol. Recta final del primer tiempo y de alguna forma todo se empareja, quizás el ímpetu de los locales no es el mismo, sin embargo, esto no impide que Giovinni se estire y saque un tiro de Mateos a cinco del descanso. Casi en los descuentos Melivilu falla de manera increíble, luego es Kevin Vásquez quien logra una buena aproximación, pero la polémica aparece cuando a Jordán Zapata le hacen falta dentro del área contraria y el juez cobra fuera como tiro directo, sin duda era penal, pero Leal lo arregla todo, un tiro arrinconado aprovechando el tiro libre lo pone todo 1×1 y así todos se fueron al descanso.
El segundo tiempo inicia y Ñublense prefiere retomar intentar ganar el medio campo, pero Magallanes sabiendo que ya le había tomado la mano al partido asume un rol más protagónico por medio de Leal que desvía por poco a los 48. La pelota pasaba más por los pies carabeleros, Kevin Vásquez se come las bandas, Rosende también empuja y era una jugada tras otra. Y llegaría el minuto del error, Molina a los 60 al intentar retroceder el balón le sale muy despacio, es aprovechado por un atento “Chiquito” Escalante quien aprovecha el regalo metiéndola adentro y todo queda 2×1, no se podía creer. De alguna forma el gol afecto a la carabela por algunos minutos en un partido que hace rato lo había controlado. Ya en la recta final se notaba que con Melivilu no alcanzaba en la delantera y que el local con renovada confianza parecía multiplicarse en la cancha. Es aquí cuando la figura de Giovini se hace notar tapándolo todo. Faltan 10 y Magallanes sube y deja espacios, todo es pelotas a las dos áreas pero con un cuadro local más replegado. Pero nada más, solo bastaron dos desconcentraciones defensivas para dejar los puntos en el camino, esto a pesar del gran rendimiento de Leal y nuevamente el portero Giovini, los goles chillanejos dolieron a un Magallanes que al principio le costó urdir buenas jugadas entre el medio campo y una delantera que no llega al gol, eso a pesar del buen rendimiento de Melivilu. Al final ellos terminaron pidiendo la hora y arrinconados pero no nos alcanzó. Pero hinchas, esto está recién empezando y hay tiempo para corregir los errores, a levantarse con todo.


Fuerza CARABELEROS, saldremos adelante
Disculpen, pero por lo mostrado en estos dos partidos, Molina no es más que Santelices ni Reyes