Un partido que inicia con un Puerto Montt impetuoso a fin de sorprender a la defensa carabelera que con calma y buen toque prefiere asegurar el balón. Las acciones se sucedían principalmente en el centro del campo de juego y los sureños preferían disparar a portería apenas tenían la oportunidad… quizás esa ansiedad los llevaba a no llegar con claridad. Por su parte Magallanes llegaba con balón dominado priorizando las bandas. En los 25 Diego Aravena entra con pelota dominada al área tras una jugada asociada y lo derriban, el penal para Magallanes es lanzado por el “Pipe” García … un tiro demasiado pronunciado quizás que luego de estrellarse en el poste es atajado por el portero salmonero. En la contra y tras falla defensiva de la academia por poco los sureños abren el marcador. El partido por un corto lapso es de ida y vuelta, donde nadie dejaba espacios y el abuso del pelotazo era constante.
Magallanes tocaba y tocaba el balón, manejaba los tiempos dando la impresión que todos sabían su rol y en eso sin duda hacía la diferencia con un cuadro sureño que dependía principalmente de salir en contra y al pelotazo. Ya en la recta final del primer tiempo los sureños logran dos tímidas llegadas y su mejor jugada pasó muy cerca de la portería de Mall, pero eran ampliamente contenidos por un excelente planteamiento capitalino. Sin duda Magallanes debió haberse ido en ventaja en el primer tiempo.
El segundo tiempo inicia y Richard Barroilhet malogra tempranamente una gran oportunidad, esto determina las intenciones de un Magallanes que intenta tocar para llegar a portería contraria. En eso estaba el partido, con Puerto Montt trabajando para entorpecerlo todo, pero a pesar de su desorden logra enredar a la defensa carabela y consigue un gol que aprovecha un error defensivo nuestro: juego y botecitos por el costado izquierdo, un centro que aprovecha Guajardo y pone un 1-0 sorpresivo e inesperado por el desarrollo del partido. Desde ese momento los salmoneros intentan congelar las acciones y la orden es hacer tiempo a cómo de lugar. Dip muy personalista, Barroilhet chocaba una y otra vez, y Balladares que decide enviar a todos los delanteros que puede. Magallanes ya bien entrado el partido era nuevamente dominador: Núñez dispara y exige una buena tapada del portero local evitando el empate. Luego de eso todo es enredado: los locales lo hacen todo lento y así llegamos a la recta final de un partido que parecía no tener otra historia.
Los cambios se suceden y la carabela se va con todo en demanda del empate: el todo o nada se hace realidad con gol anulado a Sosa incluido. Magallanes era absolutamente dominador y no se podía creer las ocasiones malogradas ante un equipo totalmente abordable. Para variar Richard Barroilhet a falta de dos minutos falla increíblemente. Pero el pitazo final diría que los locales hacía su negocio y Magallanes demostraba el desgate y que seguía heredando la tremenda falta del gol de la temporada pasada.
Menos mal que este campeonato es largo, pero por favor, metámosla adentro muchachos.

