Un partido que inicio muy disputado y preferentemente jugado en el medio campo, Barnechea conocedor de su cancha intento ocupar todos los sectores con trazos largos a fin de generar sorpresas rápidas en el sector contrario, Magallanes por su parte prefierio los centros reiterados a fin de mantener el balón dominado y controlar las salidas de los precordilleranos que se agrupaban bien en el fondo, el partido era de mucho trabar y defensas cerradas. Ya pasados los 30 minutos las llegadas de real peligro eran escasas por falta de pericia de los delanteros que a pesar de no estar jugando mal, eran bien contenidos. Barnechea era quien intentaba mas, o al menos asumía más riego de manera insistentemente, con esto pasando ambos arqueros trabajaban concentrados manejando bien el juego aéreo, un primer acto donde a nadie le alcanzaba para impresionar a los más de 500 hinchas asistentes. Luego lo mejor de Magallanes vendría a mediados de los 35 minutos del primer tiempo, cuando una seguidilla de aproximaciones convierten en figura al portero “Guacochero”, con esto los dirigidos de Pablo Abraham comenzaron a soltarse y dieron riendas sueltas a vistosas jugadas preferentemente por las bandas, Barnechea aun así no dejo de ser peligroso y prefirió generan sus llegadas buscando la jugada frontal y aprovechando los balones detenidos. De manera increíble se lo pierde a los 38 el Sebastián Céspedes siendo la mejor ocasión local, el entusiasmo y la intensidad hacen igualar el rendimiento de ambas escuadras, pero a ratos el partido entra en una espiral de errores y pelotas sin destino, todo es trabado apareciendo la pierna fuerte y donde todo se enreda, de lo anterior es Sergio Catalán quien cae en la trampa del rose, siendo expulsado a los 40 por considerar el juez que había dado un manotazo con balón en disputa. Peranic en los últimos minutos trabaja de manera magistral, los descuentos y todo era para los locales que presionaban, Magallanes con un hombre menos profería cerrarse en el fondo a la espera de generar una salida ordenada y el descanso. Los descuentos terminan y nada más, el primer tiempo quedaba atrás.
El segundo tiempo inicia y el ordenamiento y la disciplina táctica se convertían en clave fundamental para un Magallanes que tenia con que en sus delanteros, se busca preferentemente a un movedizo Prieto. El partido se reinicio entonces con un cuadro local encarador pero con menos espacios, lo que de alguna manera es aprovechado por Magallanes que sale en velocidad, minuto 49 es Carlos Keosseian quien aprovecha darle un fuerte remate al balón, el cual termina revotando en la punta del pie del defensa local Castillo quien la mete en su propio arco generando el autogol, el 1-0 para la carabela y todos se abrazan. Magallanes sigue aplicado y Peranic es quien grita más de lo acostumbrado ordenándolo todo, la defensa se agrupa bien y Carlos Cisternas es el mejor de los nuestros en el medio campo a fin de ser la primera barrera de las salidas contrarias. Ya en los 70 minutos todo es parejo a pesar del hombre de menos en la carabela, se corría mas para cubrirlo, los pases y centros se suceden y justo en ese momento aparece la figura de Prieto con un salto enorme suspendiéndose en el aire para colocar la pelota lejos del portero local, el 2–0 es para la visita que lo festeja en las gradas. Barnechea no le queda otra que irse tempranamente al todo o nada, en esta refriega Peranic le saca una pelota de gol a Ramos y en la contra Aravena falla por poco. La pelota la tienen los locales quienes intentan a ras de suelo de forma permanente, Magallanes espera intentando cerrar el partido vía contragolpes pero le cuesta salir, quizás demasiado retroceder… la presión es demasiado y en la recta final Barnechea consigue el descuento en jugada confusa, el 2-1 hace que los locales aumentaran de manera desordenada pero masiva su presencia en el área albiceleste. Minutos finales y la diplomacia no existía, había que sacarla como sea para luego aprovechar la contra, así llegaría el penal para manojitos que con personalidad aparece la capacidad goleadora de Tolosa quien con tiro arriba y cruzado lo cobra por gol y el 3-1 se hace ya lapidario. Recta final y todo es trabado, seis minutos de descuento y nada más, Magallanes lo ganaba dejando claro la diferencia de plantel ante los guacocheros y se rehabilitaba después de los últimos resultado. Con esto seguimos en carrera para aspirar en una eventual liguilla final, sin duda el próximo partido con Cobreloa será una gran prueba para nuestras ambiciones de ascenso.

