Trece minutos y Santelices prueba a portería violentamente, era un indicios, Becica falla tras centro de Mark y era la segunda gran legada un minuto después, después mucha pierna fuerte y había una guerra declarada en el medio campo por conseguir el balón, a los 28 minutos una mala salida y la pelota es capturada por Gaete, el ex delantero carabelero disparó desde tres cuartos de cancha y envió certero disparo que pilló adelantado a Mall y lo venció de manera espectacular, el 0-1 rompía un empate que a esas alturas no daba para ganadores. Ya bien entrado el primer tiempo todo es fricción, tiro libre de Becica que pasa muy cerca del parante derecho, la academia se esfuerza un poco mas y tras varios toques logra hacer retroceder a un equipo visitante que gustaba de presionar bien arriba. . Antes de que finalizara el primer tiempo y a los 43′, apareció Mark González para anotar el gol de la igualdad gracias al pase de Becica quien envió magnifico centro y que a los 45 minutos logra de hacer de Paillaqueo el salvador de los huasos al impedir un gol olímpico del duende.
El segundo tiempo Inicia con un Magallanes presionando y con mucha retención de balón, el toque se multiplica y es asi como despued de una bella jugada individual Mark es derribado dentro del área visitante, penal y es el mismo Mark quien se pone frente a la pelota, así el zurdo tuvo la opción de poner en ventaja a Magallanes a los 57′, pero su disparo fue detenido por el portero Paillaqueo quien adivino un tiro poco violento y muy colocado. . Después de esta incidencia el partido se abrió, y ambos equipos pudieron haberse llevado la victoria, si bien Magallanes controlaba el armado de las acciones, perdía el balón con facilidad y casi nunca lograba hacerse de los segundos balones. Los visitantes aprovecharon los remates de media distancia y Magallanes con empuje de sus laterales intentaban hacer daño, al final Diego huerta la tuvo tras remate y nada más. Reconocer el tremendo trabajo defensivo del «Mafla» Reyes y tambien Santelices, quizas sin ellos en el la parte final del partido otra cosa hubiese sido el resultado. Magallanes a ratos demoraba demasiado en armar una jugada y para cuando lo lograba Santa Cruz ya estaba armada atrás, un equipo a ratos predecible y que vio en Arenas las mismas actuaciones de otras fechas. Tras seis fechas, Magallanes quedó en octavo lugar con siete puntos. Abra que seguir esperando un triunfo en San Bernardo.


Es conveniente señalar que el ritmo, la intensidad, y el desarrollo del juego en sí estuvieron a la altura de las expectativas que me había generado.
Nuestra Carabela, retomando aires de ambición, entraba con clara intención de doblegar a los afuerinos (…muchos de ellos ni tan afuerinos) en puerto propio. Más aún, cuando todos sabemos –o sospechamos, por lo menos- de que algún enjuague habría sido posible entre los dos hijos de nuestra SADP. De más está recordar que en los últimos tiempos no ha sido muy agradecida la gestión de Ogalde y los suyos en cuanto a administración de nuestra Gloriosa Carabela; pero el caso es que a esta altura “es lo que hay no más…” Y a desear y esperar lo mejor.
Por eso es que la contienda me satisfizo. Ninguna duda de que se trataba de contendores que querían hacer lo suyo. Los nuestros, con clase y con estilo. Un sello que poco a poco ha ido marcando cada vez más el juego de la grumetada en general.
Los afuerinos (medio-hermanos) con toda la pachorra que les deja ser los recién ascendidos y ganosos de mostrarse hicieron lo suyo. Pero se les pasaron las revoluciones a muchos de ellos. Curiosamente a los que en alguna ocasión estuvieron trabajando aprendiendo con los nuestros. Muy alterado C. González, golpeando con descaro y a vista de un señor de amarillo que ni en su casa parece que se impone (con dos seudo colaboradores iguales en lo mediocres…) Gaete, por otro lado (la estrella que fue públicamente defendida por Panchoka hace unos meses, en cuanto a materia de madurez se refiere) no hizo más que teatro en cada una de las arrancadas que tuvo. Y a excepción de su gol (un gol de aquellos que saben) no fue mucho más que el resto de los suyos.
Nuestro Almirante Correa tuvo en su equipo una gestión potente y controlada en la mayoría del encuentro. Sólida defensa, con un Mafla Reyes que vuelve a ser el gran patrón en la retaguardia; un Becica que intenta cada vez más ser un referente central que arme (aunque todavía puede dar más); un Mark que muestra que los pergaminos aún no se le acaban, porque pone orden e intención en cada arranque que lleva; un Martin Arenas que huele a peligro por su habilidad en espacios reducidos y por la rapidez de sus incursiones; un Gonzalo Mall que se mantiene en un altísimo rendimiento y es prenda de seguridad… Así, suma y sigue…
Entonces cabe la pregunta de rigor… ¿Qué nos falta para doblegar a los rivales??
Las variables son muchas… Como lo señaló el Almirante Correa al final, “si el penal hubiera sido gol, otro sería el análisis…” Pero no lo fue. Así de simple. Y entonces, la pregunta es doblemente importante a la hora del análisis. En mi opinión, falta ambición de ser el destacado. Ser el que patea con desparpajo al arco desde tres cuartos teniendo en la mente siempre la intención de anotar… Vieron el gol de Gaete?? Recuerdan a Saul Toloza, o más atrás al paraguayo González?? Alguno de los nuestros tomará ese estandarte y lo usará contra lo que “pueda decir el técnico”??
En el mediocampo actualmente las transiciones son lentas y un tanto predecibles. Eso facilita enormemente la labor que desarrollan los rivales de turno. El esquema de juego es seguro, es vistoso y hasta eficiente, porque no hay mucho lugar a fallos… Pero sin sorpresa ni ambición es poco lo que se puede anotar en puerta rival.
Las salidas próximas no son muy livianas… En el horizonte está el puntero a la vuelta de dos semanas; y antes que los caturros, los melipillanos que son duros de doblegar Confío que el trabajo, el entusiasmo y las conclusiones que debe estar revisando el alto mando Carabelero tendrán entre sus resultados una sostenida mejora en la efectividad para los próximos compromisos por los puntos.