DIEGO OSVALDO BIELKIEWICZ YA ESTARÍA LISTO COMO NUEVO REFUERZO DE MAGALLANES: Tal como lo habíamos adelantado hace algunas semanas, el nacido en Buenos Aires, Argentina, es uno de los delanteros que Pereyra sumo a sus filas a fin de buscar el gol que no se logró el 2019. Comenzó el Lanus y luego en varios equipos argentinos, llego a Chile a Iquique y su último club Rangers. Sus 28 años y 1.82 de estatura lo hacen rápido y encarador en cada jugada.
DIEGO TAPIA ROJAS SERIA EL SEGUNDO PORTERO PARA MAGALLANES: De nacionalidad chilena y de 24 años de edad, este portero viene de jugar en Barnechea F.C., de 1.84 de estatura comenzó en San Marcos de Arica sorprendiendo y debutando a corta edad, luego Curico Unido, los guaicocheros y ahora llegaría a Magallanes como una alternativa a los tres palos para el equipo que está armando Pereyra. Portero que gusta mucho de jugar con los pies por sus inicios en las cadetes como delantero, algo que ahora sirve mucho en jugadas de pase y precisión, también gusta de enfrentar los tiros de penal. Veremos que sucede entonces con este joven que junto a Lucas Giovini defenderán la portería el 2020 de la Academia. Informa www.manojitos.cl


A ver, Bielkewicz llegó a Iquique para el Clausura 2016-17, marcó 4 goles. En seguida, Torneo de Transición 2017, en Iquique, un gol. Luego, en el 2018 no registra goles y 2019 en Rangers, marcó 7 goles. 28 años, veremos….
No parece superior a Sosa, que me parece es el nivel mínimo a pedir.
Parece que nuevamente no se harán contrataciones de nivel como para pelear un ascenso.
Dejen de pensar en asenso magallanes por años solo se preocupa se salvar la categoria .para asender hay que invertir y eso la s.a no lo hara nunca
La posibilidad de afiatar a un grupo de jugadores que puedan conformar lo que se llama «equipo»; con la idea de tener -por lo menos- la ocasión de ver buenas presentaciones de nuestra Gloriosa Carabela me dejaría con un alto grado de satisfacción en este nuevo campeonato.
No puedo siquiera pensar en algo distinto. Las últimas muestras de nula capacidad de la SADP para configurar lo más esencial de un equipo; me impiden (por sanidad mental) aspirar a algo más exigente.