Mañana nublada en San Bernardo y con excelente corte de pato es Magallanes el que se ve mejor tocando muy bien el balón. Jones y luego Soza logran grandes aproximaciones ya en los cinco minutos, el partido era movido y el portero visitante nuevamente evitaba la apertura tras remate de Jones quien era el más protagonista a los 10 minutos. Y así seguiría el partido, con un Copiapó muy bien parado en el fondo he intentado salir con trazos largos y un Magallanes con mucho dominio de balón he impidiendo las salidas de los nortinos con mucha presión. Ya casi en los treinta el dominio absoluto no se traducía en gol solo por circunstancias, pero de tanto presionar llegaría un penal a favor de Magallanes a los 32 y que el mejor de la cancha Thomas Jones lo trasforma el 1-0. La academia era dueño del medio campo y quizás esa había sido la clave, también la presión de Zapata y Soza lo decía todo, incluso este último se lo perdía de manera increíble a los 35. Ya en la recta final del primer acto el cuadro copiapino intenta aproximarse, pero Lucas Giovini y la defensa estaban muy atentos, el partido culmina en su primer tiempo lleno de patadas violentas por parte de la visita y donde lastimosamente el árbitro nunca puso orden.
Segundo tiempo y de alguna forma Copiapó intenta ir más arriba arriesgando el contragolpe carabelero, en esa revuelta a los 53 un mal despeje de Ricardo Ade dentro del área albiceleste termina con la pelota adentro del mismo arco y es el empate 1-1 con autogol, no se podía entender. Luego de eso le costó a Magallanes retomar el partido, quizás demasiado forzado en cada jugada y que lo empeoraba todo con el desorden que imponían los nortinos que cortaban apenas podían el partido con faltas o haciéndolo todo lento. Magallanes de alguna forma cae en juego de los copiapinos y es más ímpetu que futbol a ratos, no pudiendo llegar con la libertad del primer tiempo. Tanto es así que cada llegada local a pesar de ser insistentes era bien contenida, para variar Copiapó casi marca el segundo a los 66 y que llega mejor y con riesgo a la portería de Giovini por varios minutos. En la recta final Pereyra adelanta las líneas y pone otros delanteros, pero nada, como en casi todo el año en este puesto poco o nada se puede esperar, simplemente no hacemos los goles y menos los más importantes para hacer la diferencia. Un empate amargo por donde se le mire.
Al final, no se puede creer tremendas oportunidades desperdiciadas en el primer tiempo para luego con autogol de Ade terminar empatando el partido. Si bien Jones y Zapata jugaron bien, no se entiende cómo es posible que los delanteros no logren meterla adentro en un año completo, llama la atención las tremendas oportunidades que se pierde Magallanes en alcanzar la punta y donde los errores defensivos se siguen acumulando. Al menos seguimos terceros y luchando por la liguilla.

